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Vinculación familiar

En CERES, reconocemos que la familia es un pilar fundamental en la reinserción y reintegración de las personas privadas de la libertad. Como principal fuente de apoyo emocional, moral, social y económico, la familia juega un rol clave en este proceso. Mantener el contacto con el exterior no solo es un derecho humano, sino también una estrategia esencial para la rehabilitación y la construcción de una sociedad más justa e inclusiva. Por ello, las políticas penitenciarias deben priorizar el fortalecimiento de estos lazos, beneficiando tanto a los individuos como al tejido social.

Además, sabemos que el costo económico de tener a una persona en prisión impacta gravemente a las familias, generando desgaste patrimonial, físico y psicológico, lo que a menudo lleva a la ruptura de vínculos y al abandono. Por eso, en CERES promovemos el trabajo y la capacitación como herramientas transformadoras. Este enfoque no solo reduce el impacto económico de la prisión, sino que también abre puertas a oportunidades de empleo y desarrollo que, en muchos casos, no eran accesibles en libertad. Así, creamos un ciclo de mejora económica y social que beneficia a las personas, sus familias y la comunidad en general.

En CERES, creemos en segundas oportunidades y en construir un futuro más inclusivo.

Rol familiar en la reintegración social

La familia es un soporte emocional clave para las personas privadas de la libertad, reduciendo sentimientos de aislamiento, desesperanza y ansiedad.

Su apoyo motiva la participación en programas de rehabilitación, conductas positivas y el involucramiento en actividades educativas, laborales y terapéuticas dentro de la prisión.

Esto prepara a la persona para su liberación, facilitando su reintegración a la sociedad, reconstruyendo relaciones comunitarias, superando el estigma y reduciendo el riesgo de reincidencia.

Las personas con vínculos familiares fuertes tienen mayores probabilidades de reintegrarse exitosamente, por lo que en CERES consideramos este vínculo esencial en el proceso de reinserción.

Beneficios a la familia

El trabajo y la capacitación dentro de los centros penitenciarios no solo benefician a las personas privadas de la libertad, sino también a sus familias. Un porcentaje de los ingresos generados se destina a ellas, aliviando el impacto económico del encarcelamiento. La Ley Nacional de Ejecución Penal (LNEP) en México garantiza una remuneración justa por el trabajo realizado, promoviendo condiciones dignas y fomentando la reinserción social. Además, reconoce el trabajo como un derecho y una herramienta clave para la reintegración, distribuyendo los ingresos de manera proporcional para equilibrar los intereses de las personas privadas de la libertad, sus familias y las víctimas, impulsando justicia y dignidad en el sistema penitenciario.

En CERES, creemos en el poder de la familia y el trabajo para transformar vidas y construir un futuro más justo e inclusivo.

Fundamento legal

Las personas privadas de la libertad tienen derecho a recibir una remuneración justa por el trabajo que realicen dentro de los centros penitenciarios (Art. 144).

Los ingresos obtenidos por el trabajo de las personas privadas de la libertad se dividen en porcentajes específicos que tienen fines determinados (Art. 145).

Obligaciones alimentarias

Una parte de los ingresos se destina al cumplimiento de las obligaciones alimentarias que el interno tenga con sus dependientes económicos (por ejemplo, hijos o cónyuge).

Gastos de reparación del daño

Un porcentaje se asigna para cubrir la reparación del daño a las víctimas, en caso de que haya sido establecido en la sentencia.

Ahorro

Una proporción de los ingresos debe reservarse como ahorro, para que la persona privada de la libertad lo reciba al momento de su liberación, facilitando su reintegración económica y social.

Uso personal

El resto del ingreso queda a disposición de la persona para cubrir sus necesidades personales durante su tiempo en prisión.

La administración de los centros penitenciarios debe garantizar que la remuneración se gestione y distribuya de manera transparente. Se deben llevar registros claros sobre los ingresos y las deducciones aplicadas (Art. 146).

Distribución de ingresos laborales