En CERES, impulsamos la reintegración social como un proceso clave para que las personas que han estado privadas de la libertad se incorporen plenamente a la sociedad. La reintegración social se refiere a la integración plena y efectiva de una persona en la sociedad después de un período de separación o exclusión, como en el caso de quienes han estado en prisión. Este proceso implica no solo la participación activa del individuo, sino también la aceptación y el apoyo de la sociedad, creando un entorno que facilite su desarrollo y le brinde oportunidades para una vida productiva.
Nuestro enfoque se centra en dos pilares: trabajo y capacitación. No solo trabajamos dentro de las prisiones, sino que también generamos alianzas con empresas para fomentar la contratación de personas liberadas, transformando su mano de obra en calificada y productiva.
Basamos nuestro modelo de trabajo en la Teoría Ecológica de Bronfenbrenner, que entiende la reintegración como un proceso dinámico que involucra la interacción entre el individuo, su familia, la comunidad y la sociedad. A través de estrategias inclusivas, fortalecemos el tejido social, reducimos la exclusión y prevenimos la reincidencia, facilitando una transición exitosa y sostenible.
En CERES, no solo cambiamos vidas, sino que construimos una sociedad más justa e inclusiva a través de nuestro modelo de integración: